Este año en Sociología hemos
estudiado la ruptura epistemológica. Ruptura epistemológica quiere decir, en
palabras de científico, tomar distancia. Alejarse, mirar las cosas desde otro
punto de vista, ponerse en el lugar de los demás, empatía. Es un concepto
bonito.
También hemos aprendido que suele
quedarse en eso, en un concepto. Hemos aprendido que vivimos cargaditos de
prejuicios, miedos y recuerdos. Que los llevamos siempre, y que desde la
posición que ellos nos procuran, juzgamos todo lo que se mueve a nuestro alrededor.
Y no nos damos cuenta. Hemos aprendido que de vez en cuando, debemos dejar la
mochila en el suelo, subir corriendo a la colina más cercana y mirar desde
lejos.
Que, a veces, cuando dejas que el
viento te dé en la cara y haces visera con la mano para taparte del sol, cuando
miras a lo lejos y ves tu casa, tu país, tu sociedad, tú, a veces, descubres
que nada es tan grande como parece cuando estás dentro. Y que eso se llama aprender.
Creo que la mejor forma de tomar
distancia es viajar (de hecho, creo que es la única forma física de hacerlo) y
el mejor momento para tomar distancia es ese instante en el que descubres que
estás empezando a llenar la mochila de prejuicios. Cuando eres joven.
Cuando eres joven tienes fuerzas
para subir una y otra vez la montaña, para respirar fuerte en la cima, para
bajarla corriendo y contar al resto lo que viste en tu pequeña ruptura
epistemológica. Cuando eres joven tienes tiempo de aprender y equivocarte y
volver a aprender, y volver a equivocarte. Cuando eres joven tienes ganas de
reír, de llorar, de amar y de soñar. Y de vivir. Y de viajar.
Antes de ser joven, aún estás
llenando la mochila, aún no tiene sentido tomar distancia, aún no hay nada tan
tuyo de lo que necesites alejarte. Y después de ser joven, la mochila empieza a
pesar demasiado, la montaña se encrespa y hace mucho frío en la cima como para
pararse a mirar y a respirar hondo.
Este año hemos aprendido que sólo
hay dos formas de saber la verdad. Mantenerse lo suficientemente joven para
poder seguir caminando, subiendo la montaña, o subirla cuando aún puedes y
pararte en la cima a mirar el pueblo desde lejos. Y recordar siempre lo que
viste.
Carta de motivación para que el señor Wert y el comité de mi uni consideren que es conveniente que yo pase el año que viene en Praga.